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Más que una expresión artística, la danza es una herramienta terapéutica capaz de mejorar la salud mental, reducir el estrés y fortalecer nuestras conexiones sociales. La Terapia Danza/Movimiento (DMT) ha demostrado su eficacia en diversas poblaciones, integrando cuerpo y mente para promover un bienestar emocional duradero.
La danza es una expresión cultural que ha estado presente desde nuestros inicios como especie. Por eso, con el fin de dilucidar su rol evolutivo y entender su transversalidad cultural, se han realizado diversas investigaciones científicas, las cuales han revelado que el acto de bailar tiene profundas implicaciones para nuestra salud física, mental y nuestras interacciones sociales. Es en base a ese interés que, a mediados del año 1940, surgió como área de estudio la “Terapia Danza/Movimiento” (DMT), que ha sido definida por la American Dance Therapy Association como “el uso psicoterapéutico del movimiento para promover la integración emocional, social, cognitiva y física del individuo, con el fin de mejorar la salud y el bienestar” (1).

La danza redujo significativamente los niveles de depresión y aumentó la vitalidad en pacientes psiquiátricos

Un estudio realizado en 2007 por Koch, Morlinghaus y Fuchs demostró que una intervención de danza redujo significativamente los niveles de depresión y aumentó la vitalidad en pacientes psiquiátricos. Los pacientes fueron divididos en tres grupos: uno de ellos participó de la danza colectiva, el segundo grupo solo escuchó música y el tercero solo realizó bicicleta estática. Los resultados mostraron que aquellos que bailaron tuvieron una disminución considerable en los síntomas depresivos y ansiosos; además, hubo un aumento en la energía y el disfrute en comparación con los grupos de control que solo escucharon música o realizaron ejercicio.!
En la misma línea, en el año 2012, un estudio realizado por Iris Bräuninger aplicó DMT a 162 participantes que sufrían de estrés, los cuales fueron separados en dos grupos: uno recibió DMT y el otro sirvió como grupo control. Al término de la investigación, se concluyó que los participantes que recibieron la terapia tuvieron un incremento significativo en su calidad de vida, con efectos a corto y largo plazo, en comparación con el grupo control. Dentro de los efectos a corto plazo, hubo una mejora importante en las relaciones sociales y en la salud física; a largo plazo, se observó un aumento relevante en el dominio psicológico y la espiritualidad.
Otra revisión conceptual titulada "Embodied Enactive Dance/Movement Therapy" (Koch & Fischman, 2011) destaca elementos como la empatía kinestésica, la memoria corporal y la metáfora del movimiento, los cuales están relacionados con la curación y la mejora del bienestar. Esta investigación propone que la terapia de movimiento de danza no solo aborda los síntomas a nivel psicológico, sino que también involucra al cuerpo en el proceso terapéutico, promoviendo una integración mente-cuerpo que es crucial para la recuperación y el bienestar holístico.
Estos hallazgos subrayan la capacidad de la DMT para ofrecer una intervención terapéutica completa y efectiva, que puede ser aplicada a diversas poblaciones, desde niños hasta adultos mayores, en una variedad de contextos clínicos y comunitarios. La danza no es solo un medio de expresión humana, también es una herramienta poderosa que nos permite robustecer nuestra salud física y mental, cuidar nuestras conexiones sociales y fomentar el bienestar emocional. Ya sea que disfrutes de la danza como pasatiempo o como una forma de ejercicio, bailando solo o con tus amigos, sus beneficios son innegables.
Fuentes
Uso autorizado del MoCA
por MoCA Cognition